El proceso más eficiente de aprendizaje.

El proceso más eficiente de aprendizaje.

Publicado 9 Ago

El cerebro aprende a una velocidad aproximada de 900 kilómetros por hora, la sinapsis (proceso eléctrico cerebral) aumenta su eficiencia en un 95% cuando la información fluye por los tres canales (auditivo, visual y kinestésico), aumenta la concentración y para un mejor resultado en de los procesos de aprendizaje es tomar en consideración al hipocampo que trabaja a un ritmo de catorce minutos de actividad por dos minutos de descanso.     

Para tener una idea sobre los porcentajes de asimilación es importante conocer que la memorización opera en la siguiente forma:
De lo que se escucha se retiene un 20%.
De lo que se ve se retiene un 40%.
De lo que se dice se retiene un 50%.
De lo que se hace se retiene un 60%.

Cuando se integran el escuchar, ver, decir y hacer es posible lograr casi un 90% de retención lo cual ha causado prácticamente una revolución en la enseñanza, tomando el nombre de aprendizaje quántico y del cual actualmente existen aproximadamente unas cien universidades que lo están experimentando.

Un factor importante que puede inhibir las capacidades de aprendizaje en las personas es el llamado "trauma de la socialización", se crea en la primera experiencia escolar debido a que el niño/a es desarraigado de un medio ambiente en el cual donde él es el centro de atención, su casa ocupa una segunda placenta y al ser desarraigado de este medio ambiente para integrarse a un grupo escolar pierde su papel protagónico y se convierte en un alumno mas.

 

Neurolectura

Los estudios del cerebro se han canalizado sobre todo para lograr el acelerar el aprendizaje, dentro de las investigaciones que se han hecho destaca la que se efectuó con la congregación de las Madres de la Caridad de Dios, fundada por la madre Teresa de Calcuta, en esta congregación se descubrió el estado bioquímico ideal tanto para lograr un estado místico como para el aprendizaje debido a el tomar una actitud positiva que induce a buscar la felicidad en todo mejora los sistemas funcionales de la memoria implícita (muscular coordinación, etc.), de la episódica y de la semántica, son activadas por los estados bioquímicos que pueden autoinducirse logrando un aprendizaje con gran facilidad y una lectura mas asimilable.

En el cerebro existe el mismo factor que en los músculos en el sentido que si se ejercitan más, aumenta la capacidad de esfuerzo, sin que en esto se implique al el talento, ya que este es diferente, actualmente existen alrededor de cincuenta herramientas para mejorar el aprendizaje una de ellas es la neurolectura por medio de la cual se puede lograr duplicar o triplicar la velocidad de lectura el cual se promedia, de acuerdo a los hábitos del lector entre las doscientas treinta palabras a las cuatrocientas por minuto, lo anterior se adquiere por medio del sistema conocido con el nombre de Foto-reading .

El procedimiento consiste en ampliar el campo visual y esto se obtiene tomando un texto o libro trazando una raya roja arriba de cada palabra, pero respetando los espacios entre palabra y palabra, procediendo después establecer una rutina consistente en dedicar veinte minutos diarios de lectura del texto subrayado durante una semana, a la semana siguiente se subrayarán las palabras de dos en dos, continuando con la rutina de los veinte minutos de lectura diaria, la siguiente semana se efectuará el mismo sistema pero con tres palabras y así se continúa hasta completar el subrayado de todo el renglón..

En esta forma se activa la neocorteza cerebral del hemisferio occipital a través de los nervios ópticos de ahí pasa al hipocampo donde se procesa la información y determinar el envió a la memoria a largo plazo, para que lo anterior ocurra la irrigación sanguínea tiene que ser rica de ahí la importancia de una buena alimentación y la combinación de los biorritmos, que nos descubren los mejores horarios de estudios para adquirir el estado químico adecuado para leer que aunado a la concentración lograremos pasar la información directa a la memoria profunda de lo cual se encargarán la occitocina, dopamina, y otros fluidos neurotransmisores.